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Curiosidades

Another type of Halloween

Students in I.E.S. Gamonares have explored not only Halloween celebration but also how November 1st is celebrated in other countries. Here are, for example, some students' sumary about it:

Día de todos los Santos

by Celia, Estela, Clara, Aya & Jesús (4ºB)

Like every year, on November 1st there is a celebration in Spain but do we know what’s being celebrated?

The All Saint’s Day (Día de todos los Santos) is a significant date because of its religious origin so it’s a celebration with many years of history. The origin of this celebration is in the middle of the IX century when the pope Gregorio IV decided to extend the celebration of the November 1st to all the Catholic church remembering all the deceased.

During this day, we usually eat ‘migas’ made by our grandparents and the family gather together to eat some more traditional food such as ‘gachas’ or ‘fried flowers’. Also, eating chestnuts is a tradition. Another tradition is the play called Don Juan Tenorio by José Zorrilla. This play is still represented after 169 years during this date because of the relationship of its themes with the festivity.

Although going to cemeteries to carry flowers to our deceased is popular, the celebration is different in the various cities in Spain, for example, in Ceuta is the day of the backpack and people go out to the countryside carrying bags full of nuts. However, in places like Seville and Jaén, people organize days in family (at home or outside) to eat popular dishes and spend this day together.

 

Día de Muertos

by Marta, Ana, Edy & Manuel Gutiérrez (1ºA)

In Mexico, this day is known as “Day of Deads” and it is celebrated in states such as Puebla, San Luis, Potosí or Mexico City. The famous ‘Catrinas Parade’ takes place on November 1st and people dress up as these characters taking into account the theme, which changes in each edition.

In ‘Day of the Dead Parade’ in Mexico City, there are skulls and Catrinas that run on Mexico streets and people make offerings for the deceased. There is also Rock, Jazz and traditional Mexican music concerts.

At homes, families create altars to offer their loved ones’ souls their favourite foods and other objects full of memories. Also, the Bread of the Dead is an iconic tradition.

El simulacro del instituto

         Vamos a hablar de nuestra experiencia de un simulacro de incendio en el instituto junto a los bomberos de Andújar.

                Todo empezó cuando estábamos en la hora de matemáticas, de repente sonó la sirena de emergencia, cerramos las ventanas y las puertas y, en la siguiente sirena, bajamos al patio (en ese tiempo nos explicaron que si había una segunda sirena con dos toques seguidos es cuando se bajaba al patio). Y eso hicimos: bajamos al patio pegados a la pared, como el resto de grupos.

                Al llegar al patio vimos a los bomberos y las demás clases con sus profesores, desde nuestro punto de encuentro, donde nos dimos cuenta que no estábamos todos, quedaban los compañeros de nuestra clase que daban “refuerzo”.

                Mientras tanto veíamos a los bomberos y los profesores hablando sobre el simulacro y preguntándonos por qué no bajaban nuestros compañeros.

                En un ratito, los vimos aparecer junto a los bomberos y empezamos a aplaudir.

                Pensamos en nuestro tutor, Antonio Recuerda,  que no lo veíamos y pensábamos que se estaba quemando. ¡Es broma! Recuerda está bien, pero, después, nos enteramos que no estaba allí porque había terminado su jornada de trabajo.             

                Todo salió bien  y esperemos que no pase realmente porque entonces no habrá aplausos.

 

Por Jesús Ruiz y Daniel Ruiz de 1º B

¡Una Navidad asombrosa!

Érase una vez… una pequeña niña llamada Melissa. Ella vivía en la ciudad, pero durante las vacaciones de verano se quedaba sola en casa de su abuela materna, Linsey.

Su abuela le contaba unas historias sobre animales, especialmente sobre tortugas, pájaros y peces; a ella le encantaba que se las contara en el porche de la casa, sentada en una mecedora de madera antigua que había allí.

Por las mañanas, Melissa y Linsey se acercaban al pueblo, ya que vivían en las afueras. Un día cualquiera, Linsey le dijo:

- ¡Cariño, vamos a pasear, que te voy a mostrar algo!...

Y se fueron a pasear.

Cuando llegaron al lugar, era maravillosamente precioso y en él se encontraba un lago llenito de peces y tortugas. En el lado derecho del lago había una orilla de arena blanca y suave, y metros más lejos había también unos árboles frutales llenos de unos pájaros muy bonitos y especiales para Linsey. Estos eran una especie poco vista en aquella época, ya que eran típicos del sur de Europa, y allí no se veían mucho, Melissa le preguntó a su abuela:

- ¿Por qué están aquí?

- Porque este bosque está encantando y en el interior del lago hay hadas que cumplen tus sueños.

- Y tu sueño, ¿cuál es?- preguntó Melissa.

- Mi sueño es hacerte feliz aquí, conmigo…

Cuando Melissa volvió a su ciudad se dirigió junto a su madre a hacer las compras de Navidad. Pasaron por un túnel naranja, el cual le recordó al color de esos  peces que vio junto con su abuela Linsey en el interior de aquel bosque encantado y, andando por la calle vio una gran señal amarilla, que le recordó a esos exóticos pájaros.

El día de Navidad (el 25 de diciembre), su abuela las visitó. Cuando estaban entregando sus regalos, Linsey le dijo a Melissa:

- Pequeña, ¡ven a coger tus regalos!

Linsey se los dio y cuando la niña abrió los paquetes vio unos animales, estos eran los que vio en ese paisaje oculto.

Por la noche, Melissa no lograba conciliar el sueño y cuando se durmió, después de estar toda la noche dando vueltas por su casa, soñó con unas pequeñas criaturas, estas eran hadas, como las del bosque.

A los pocos días de soñar, se lo contó a su abuela y le respondió:

- ¡Esas hadas son la verdadera razón del origen del bosque!

- ¿Por qué?

- Son las voces de tu corazón diciéndote que hagas lo que amas: ¡cuidar animales hermosos!

 

Tania Parras Calixto de 2º A

 

25 de diciembre

Una familia se iba de vacaciones y, entre todos, decidieron ir a un túnel que se encontraba en China.

Decían que cuando el túnel terminaba había un regalo y, a medida que se iban acercando al final, había una señal que era peligrosa, pero vieron algo extraño a lo lejos y decidieron ir.

La hija de estos dijo que podía ser algún animal que estaba atrapado, sin embargo los padres no le hicieron caso y continuaron hasta ver que era ¡un árbol de Navidad!  y debajo había muchos regalos.

Cuando se dieron cuenta de estos, los chicos, alucinados, fueron corriendo a abrirlos, aunque los padres los pararon por si era una trampa y se quedaban atrapados en el túnel para siempre.

Continuaron el túnel y se encontraron con otra señal en la que ponía que no se podía pasar, pero no era de color amarilla, sino roja, por lo que les dio más intriga por saber qué había al final de ese túnel y siguieron hacia delante.

Al pasar un rato pequeño, se dieron cuenta de que su hija pequeña no estaba, muy asustados comenzaron a gritar su nombre: ¡LIDIA!, pero no apareció. Decidieron volver a los regalos, por si ella había hecho lo mismo, pero nada; y, entonces, abrieron un regalo y ¡pluf! Desaparecieron.

Era un mundo al revés, ya que abrieron los ojos y vieron una casa muy vieja de madera. Se dirigieron hacia allí, por si estaba su hija y entraron: había muchas cosas antiguas con polvo y veían algo extraño, por lo que salieron rápidamente de allí. Y, entonces, les pareció ver a lo lejos a su hija en una mecedora acariciando una tortuga entre sus piernas. Empezaron a hablarle, y no les parecía la misma, no se acordaba de ellos.

Buscaron agua para echarle a su hija y así conseguir que se espabilara. Encontraron un río y, allí, Lidia se fijó en un pez que se estaba comiendo un pájaro. Volvieron a salir corriendo y vieron que cerca de la casa había otro regalo. Rápidamente lo abrieron y ¡pluf! Volvieron a aparecer en el túnel.

Finalmente, huyeron del túnel y se fueron a casa.

Esta es la leyenda del “túnel chino” y, desde ese momento, no han vuelto a abrirse los regalos que hay dentro de él.

Alba Ruiz Hueso de 2º A.

 

La tribu

Erase una vez un lugar muy lejano y frío, donde la nieve recubría todos los campos y puentes del pueblo. Allí vivía una tribu de monjes formada en su mayoría por niños.

Un día nevado, en el cual no se podía salir a la calle, el hombre más sabio y viejo del grupo, reunió a todos los jóvenes para contarles la historia de cómo se creó su tribu.

Fue hace muchos años cuando la tecnología no existía, los niños quedaban todas las tardes para jugar al fútbol con un balón, a las muñecas en la piscina de bolas, o a otros juegos tradicionales.

Un día de pleno invierno nevó tanto que nadie podía salir de casa y hubo un apagón de luz, lo que hizo que muchos electrodomésticos sufrieran daños. Entonces se reunieron  varios ciudadanos del pueblo y decidieron crear una “asamblea” para cuando ocurrieran estas frecuentes nevadas poder evitar daños y refugiar a todos los vagabundos y personas sin hogar.

Esta asamblea fue creciendo y ya ponían excusas para reunirse todos a menudo. Decidieron reunirse todos los domingos, pero, más adelante, fueron incluyendo los sábados, los viernes y los martes, formando una gran familia, a los que ellos consideraban su “tribu”, en la cual ya tenían su propio vestuario formado por un mono naranja y las mujeres se deberían poner de calzado unas botas negras de tacón, además del mono naranja.

Actualmente, la tribu se mantiene pero cada año va subiendo el número de miembros y, cada vez que hay una fuerte nevada se reúnen a todos los jóvenes para recordar la maravillosa historia de la “tribu”.

 

Mª Inmaculada Cruz Relaño de 2º A

Una tarde de invierno

Una tarde estaba en casa y decidí ir a dar un paseo. Por ello, me abrigué bien.

Cuando llegué a un parque me encontré con mis mejores amigas: Yolanda y Patricia. Les pregunté si querían ir a dar un paseo conmigo y me contestaron que sí.

Así que fuimos al paseo para comprarnos gominolas y a hablar de nuestras cosas. Después, fuimos a ver un puente que habían construido y, desde el mes pasado queríamos ir a verlo, pero no habíamos podido hacerlo. Cuando empezamos a pasar por el puente, nos comenzó a nevar. Tuvimos que irnos porque cada vez nevaba más y más. Al llegar a casa, estábamos congeladas.

Al día siguiente, llamé a mis amigas, por si querían ir a algún otro lado. Como tenían muchos deberes me dijeron que no. Salí con mi perro y vi como todavía quedaban partes de nieve. Volví a casa, me cambié de ropa, cené y vi un poco la televisión, porque echaban mi película favorita de detectives.

Cuando me levanté, vi desde mi ventana que estaba nevando, así que me vestí deprisa y salí a la puerta para verla más de cerca y poder tocarla.

A media mañana, salí con mi perro, pero se me escapó y se fue corriendo al parque, que estaba junto al puente. Al ver el puente, me acordé del día que fui con mis amigas, Yolanda y Patricia, y nos nevó allí. Por ello, me quedé ensimismada con ese paisaje nevado tan bonito.

Por Mireia Valenzuela Quero de 1º B

Bética

Hace unos años subimos muy contentos a la Virgen de la Cabeza andando.

La Sierra era muy bonita con árboles, arbustos y animales. Todo era verde, los pájaros cantaban de manera preciosa, como si el ser humano nunca hubiese modificado el ambiente.

Es una experiencia que recomiendo.

Este año hemos vuelto a subir y no fue lo que esperaba. Subí junto a amigos y, la verdad, no se parecía al recuerdo que tenía.

Nos encontramos un árbol en la mitad de la montaña, los arbustos y las hierbas estaban completamente secas. Nos asustamos mucho cuando oímos unos tiros y mucho jaleo, nos acercamos y un cazador había matado a un lince y la mayoría de sus crías.

Al acercarme, comprobé que había una viva, así que llamamos al número de emergencias y nos dijeron que teníamos que subirlo al cerro y dárselo a la policía, así que lo envolvimos en mantas y continuamos el camino con él en brazos.

Llegamos donde empezaban a verse caravanas y gente que había acampado. Pero el típico sueño de todo bonito: convivir con los demás como una experiencia única y divertida, de repente, se transformó en suciedad, gente discutiendo, borrachos por todos lados, ¡era horrible!. 

Paramos a descansar y refrescarnos y comprobamos que "Bética" (así habíamos llamado al pequeño lince) estaba asustada y temblaba. Además, la gente comenzó a empujarse para poder verla y tocarla, ¡una locura!

Cuando conseguimos salir de allí y continuar nuestro camino, vimos algunas de las casas con más historias y secretos habían sido abandonadas o demolidas y reemplazadas por unas nuevas y con más lujos y comodidades. 

Al terminar nuestra subida al cerro, le entregamos el animal a las autoridades. Finalmente, entramos a ver a la Virgen y bajamos a nuestro sitio de acampada.

Lo que más claro me queda de ese viaje: "El mundo no es lo que no era", como dijo un amigo.

Un día duro para Margarita

Una tarde, estuvimos mi hermana y yo en el jardín, bañándonos en la piscina.

De repente, escuchamos un ruido muy fuerte, salimos corriendo de la piscina para ver de dónde provenía ese ruido.

Primero, fuimos a ver si le había pasado algo a mamá. Después, fuimos a mirar si el ruido venía de la fuente, donde debía de encontrarse Margarita y, cuando llegamos… ¡no estaba! Empezamos a buscarla y la encontramos en el macetero de una planta, la sacamos de ella y debajo había cinco huevos ¡Estaba embarazada y había dado a luz!

Fuimos corriendo a decírselo a mamá y nos dijo que pusiésemos a Margarita y a sus huevos en una toalla.

Trascurrieron dos semanas y ¡nacieron las tortuguitas!  y las llamamos: Rosa, Clementina, Pepa, Tula y Lolo.

Margarita está muy contenta con sus cinco tortuguitas y su compañía.

Alba Partera García y Pilar Valenzuela Peinado de 1º B